5 consejos inteligentes para contratar al terapeuta adecuado

Considere esta estadística sorprendente: el veinte por ciento de los clientes abandonará la terapia antes de completar el tratamiento. Eso es según la Asociación Americana de Psicología, y no es particularmente sorprendente. Encontrar un buen terapeuta puede ser una tarea desalentadora. Pero en la terapia, más que nada, lo que más importa es la relación entre el cliente y el terapeuta.

Pero navegar por las complejidades del sistema de salud mental -buscar la combinación adecuada de personalidad, credenciales, orientación teórica, identidad y pagos- puede ser abrumador. Para ayudar a desestigmatizar el proceso y hacerlo más manejable, ten en cuenta estos cinco consejos de Psicopartner Madrid mientras buscas al terapeuta perfecto:

1. Búsqueda inteligente

Encontrar un terapeuta que se adapte a ti requiere una investigación. Puedes agilizar el proceso pidiendo referencias a amigos y familiares para encontrar una piedra de toque personal.

Quieres conocer a alguien que te conozca un poco o que quizá haya trabajado con el terapeuta. Se trata de la conexión contigo, así que muchas veces, algunas de las mejores formas de encontrar terapeutas son a través de tu familia y tus amigos.

2. Busca por redes sociales

Después de encontrar dos o tres posibles terapeutas, es hora de ir de compras. Ponte en contacto con algunas de tus opciones para saber cómo reaccionan ante tu situación particular y cómo se compenetran los dos. Como en cualquier relación, un terapeuta puede parecer estupendo sobre el papel, pero en persona, la conexión puede no existir.

3. Asegúrate de que el precio es correcto

No hay forma de evitarlo: La terapia puede ser cara. Algunos terapeutas aceptan seguros, pero otros sólo cobran honorarios privados. Algunos pueden ofrecer una escala móvil, con honorarios ajustados en función de los ingresos en cada caso. Es importante obtener esta información por adelantado con cada terapeuta con el que hables.

Si el seguro no cubre el tratamiento de salud mental o el terapeuta que te gusta no acepta el seguro ni ofrece una escala móvil, intenta conseguir referencias para estudiantes de psicoterapia o profesionales de salud mental más jóvenes con supervisores expertos. Así te aseguras una atención de salud mental con un experto cercano, pero a un coste que no vaciará del todo tu cartera.

4. No asuma que la terapia de conversación es la única opción

Es posible que la terapia conversacional no funcione para todo el mundo, especialmente para aquellos que la han probado sin éxito en el pasado. Pero hay muchos métodos alternativos que pueden merecer la pena, como la psicoterapia asistida por animales o la terapia somática, que se centra en la relación entre la mente y el cuerpo.

Muchas personas descubren que la terapia verbal no es suficiente o que sólo les lleva hasta cierto punto. Y después de eso, tenemos que empezar a prestar más atención a otros aspectos de nuestro cerebro y nuestro cuerpo que la parte racional, pensante y verbal del cerebro. Cuando se introduce el arte, por ejemplo, o la creatividad en una sesión… se accede a otras partes de la experiencia de la persona. Accede a información… o a emociones a las que quizá no se pueda acceder sólo hablando.

5. Utilizar la tecnología

Una alternativa a la terapia tradicional en persona podrían ser las opciones de alta tecnología como la terapia electrónica a través de Skype o los nuevos servicios de mensajes de texto basados en aplicaciones. Estas aplicaciones emparejan a los clientes con un terapeuta de su lista y permiten el envío ilimitado de mensajes de texto. Sus precios son mucho menos elevados que los de la terapia tradicional y, además, básicamente ponen a un terapeuta en el bolsillo, por lo que esta opción abre la puerta al tratamiento a un público más amplio.

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