5 revisiones antes de comprar un motor usado

Si estás comprando un coche de segunda mano, hay muchas maneras de comprobar si está en buen estado de salud. Un área importante a comprobar es el estado del motor. Mientras que un coche puede parecer limpio y ordenado por fuera, el capó podría estar escondiendo todo tipo de pecados que podrían conducir a problemas y facturas de reparación en el futuro. Algunos problemas pueden no ser fáciles de detectar durante una prueba rápida de conducción, pero si sabes qué señales debes buscar, podrías ahorrarte muchas molestias y gastos en el futuro.

Para ayudarte a evitar la compra de un coche usado que es una avería a punto de producirse, aquí vemos algunas revisiones de salud del motor de motoresdyg que debes realizar cuando busques tu próximo coche usado:

1. Comience con el historial de servicio

El historial de revisiones de un coche debería registrar todos los trabajos de mantenimiento realizados en el motor, detallando las áreas de preocupación y las reparaciones recientes que podría tener que conocer. Si el libro de revisiones de un coche falta o está incompleto, deberías preguntarte por qué. Puede ser que el propietario actual haya sido simplemente descuidado a la hora de llevar un registro del programa de mantenimiento del coche, o podría ser una señal de que están ocultando deliberadamente el pasado del coche en caso de que desanime a los posibles compradores.

Si estás seguro de que el historial de mantenimiento está completo, deberías comprobarlo con detenimiento y compararlo con el programa de mantenimiento recomendado por el fabricante. Presta especial atención a cuándo se cambió el aceite y con qué frecuencia, ya que esto afectará directamente a la salud y el estado del motor.

2. Reconozca los signos de un mal mantenimiento

Mirar bajo el capó es una forma rápida de detectar los signos de que el motor no ha recibido el cuidado adecuado. Recomendamos inspeccionar el motor tanto con el encendido como sin él, para poder detectar las señales de advertencia de un mal mantenimiento. Tienes que buscar cualquiera de estos síntomas:

  • Acumulación de suciedad en los bornes de la batería – Esto podría indicar que la batería tiene una fuga, no se está descargando eficazmente o está lista para ser reemplazada.
  • Olor a quemado cuando está encendido – Aunque los motores tienen un olor característico, no deberían oler a quemado. Si lo hace, podría significar que hay un problema con componentes como el aceite del motor, la transmisión o el sistema de refrigeración.
  • Fugas – Las fugas son imposibles de detectar cuando el coche está apagado, por lo que es posible que no las notes hasta que hayas entregado el dinero y hayas recorrido unos cuantos kilómetros. Durante una prueba de conducción, pida que le dejen conducir el coche durante al menos 20 minutos, ya que así tendrá la oportunidad de que los fluidos se filtren si hay un agujero o una grieta en alguna de las mangueras del motor. Además, busque signos visibles de fugas en los lugares donde el coche estuvo aparcado anteriormente. También deberías pedir que se eche un vistazo bajo el coche con un soplete, para asegurarte de que ninguno de los componentes está cubierto de líquido que se haya escapado del motor.
  • Nivel de aceite bajo: si el nivel de aceite de un coche está por debajo de la línea de llenado mínimo, puede ser señal de que hay una fuga de aceite o de que el motor ha estado expuesto a un desgaste innecesario, lo que podría causar problemas en el futuro o acortar la vida del motor. También debes evaluar el aspecto de suciedad del aceite del motor, lo que te dará una buena idea de cuándo se cambió por última vez.

3. Arrancar el coche en frío

Una de las formas más sencillas de detectar fallos ocultos en el motor es realizar un arranque en frío. Esto revelará cualquier problema subyacente y puede decirle mucho sobre la salud general del motor. Si el coche no arranca fácilmente, podría haber un problema con la batería o el motor de arranque. O, si hay un ruido extraño de traqueteo o suena como si tuviera problemas, podría significar que hay un problema con la correa de distribución o la transmisión.

También deberías comprobar el escape para ver si hay humo. Para conseguir un verdadero arranque en frío, coméntaselo al vendedor o al concesionario cuando vayas a ver el coche, para asegurarte de que no lo calientan antes de que llegues.

4. Comprueba el color de los gases de escape

El color y el olor de los gases de escape que salen por el tubo de escape te darán una idea del estado del motor. Antes de iniciar la prueba de conducción, conecte el encendido y vaya a la parte trasera del coche. El humo, si lo hay, debe ser blanco-grisáceo, y debe desprender el típico olor a gasolina o a gasóleo. Si es azul, negro o tiene un fuerte olor, podría indicar que el motor está quemando aceite y que, en general, está en mal estado. Evite cualquier coche usado que produzca humo de escape azul, gris oscuro o negro, ya que esto significa casi definitivamente que hay un problema subyacente que podría resultar en una costosa factura de reparación.

5. Evaluar el ruido y la sensación de ralentí del coche

Dejar el coche al ralentí mientras miras a tu alrededor te dará una buena idea de la salud general del motor. El ruido por sí solo puede decirle mucho, específicamente sobre componentes como la correa de distribución y la batería. Debe ser suave, nivelado y estable, sin vacilaciones ni parones de potencia, lo que podría indicar que la batería está baja o que hay un problema con la sincronización del encendido.

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